Te hicieron desconfiar de tu piel,
te hicieron creer en el pecado,
te empujaron a temer,
porque ellos temían.
Crecimos, nos caímos, sangramos,
pero los golpes que más nos dolieron
fueron en el corazón.
Que hoy no te vengan a albergar
debajo de una cruz.
Yo no cargo ninguna.
Somos las victimas de su corolario.
Ya no luchamos con nuestros demonios.
Aprendimos a escucharlos.
Ellos fueron quienes se comieron a su rebaño
y encerraron a sus palomas.
Nosotros por nuestra parte,
emborrachamos a la vida,
y la invitamos a bailar con
nuestras manos entre sus piernas
lunes, 26 de diciembre de 2011
miércoles, 30 de noviembre de 2011
San Miguel
Y hace un año murieron 81 personas quemadas vivas, y casi nadie las lloro...Quizas eran de segunda categoría, quizás se podrían remplazar como la pieza de un rompecabezas o no figuraban en las paginas sociales del Mercurio, quizás las encerrábamos como los errores queríamos ocultar (tal como la basura debajo de la alfombra), o tal vez no iluminaban las retinas de nuestros ojos, con la luz de una pantalla.
Pajaros
Y el viento me susurro en el oido, con la urgencia del incendio. Me canto de la fragilidad de mis alas, de lo inútil de mi pico, de lo delicado de mi voz, de lo viejo de mis garras.
Ahí en el pleno vuelo, le canto a este simple pájaro de la tragedia del mundo, de la apología de los olvidados. Me canto de la caída de los viejos con sangre de savia, como se derrumbaban muertos como si fueran abrazados por una epidemia. Me contó acerca de las columnas que ennegrecían el cielo, columnas que tragaban hombres para luego escupirlos deshechos, angustiados, tristes, rotos por dentro.
Me contó como mi pecho sirve de refugio para las balas, como mis hermanos son asesinados en serie, manufacturados, etiquetados…
Pero también me contó de las formas en que desatarnos de las trampas, de alzar el vuelo sobre sus miradas. Ya con más firmeza me advirtió, acerca que pese a la fragilidad, pese a lo menudo de su cuerpo, aun pese a tener el viento en contra, pese a hacerse las alas pedazos, hasta la ultima de las aves, hasta la mas torpe sabrá caer en picada en contra de los monstruos de acero que arrasan al bosque.
Chile
A mi nadie, viene a venderme historias.
A mi nadie, me viene a meter el dedo en la boca.
Yo nací y crecí en esta maldita, larga y agosta faja de tierras, se que a la sombra del árbol de la patria, se marchitan las flores, se que te chupa hasta secarte. Yo seguí las pisadas llenas de huano y sangre, y se que lo que llamaron guerra, fue solo un simulacro. No me la disfrazan de tierra prometida.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Declaración de Guerra
Para aquellos que mueren degollados,
No se levantan monumentos,
Para los que sucumben en jaulas,
No se realizan homenajes,
Para los despellejados vivos,
No se realizan desfiles en su nombre.
Para todos quienes murieron abrazados a una trampa,
No hay banderas a media asta,
Para los cuales que su carne acogió a las balas
Que su cabeza este colgada en una pared, será su galardón
El Leviatán de la civilización,
Hizo de cada animal muerto un mártir
El testimonio del arrebato de la belleza indómita.
Mártires de una guerra silenciosa.
Cada animal destrozado
En su fauces de acero y hormigón,
es una declaración de guerra
hacia la naturaleza salvaje.
Esa que no se encuentra en los parajes
De las agencias de viajes.
Aquellas tierras caóticas,
Que nos aterran.
Abrazar la ira que se incuban
Las madrigueras del bosque.
Entonar el cántico de guerra que
Se corea en los nidos de las copas de los árboles.
Hoy nos armamos del irreducible amor
A nuestros hermanos de pluma y pelaje.
La guerra ha sido desatada.
lunes, 3 de octubre de 2011
Como dice mi abuelo, los monstruos de hoy, ya no son como los de antes.
Hoy los monstruos que se ocultaban en los armarios, cambiaron de rubro. Quedaron desempleados frente a los monstruos de la modernidad. Monstruos sin personalidad ni espíritu, bestias sin carisma. Hoy los monstruos, ya no tienen un ojo, no están cubiertos de pelos, menos aun tienen cuernos ni escupen fuego. Los monstruos contemporáneos al tiempo de los computadores y alimentos creados en laboratorios, portan cascos y escudos, lumas y armas de fuego al cinto, monstruos de fauces de acero y las balas como credo, hoy son enemigos aburridos, tan aburridos que portan uniformes.
Hoy los monstruos no se esconden bajo las camas a la caza de nuestros sueños, ni en los armarios. Hoy se atrincheran en cuarteles y comisarías a la espera de su turno de salir de cazería.
Ahora no asustan, matan simplemente. Ahora no ríen en la oscuridad por placer, hoy su risa es producto del gozo de torturar.
Hoy los monstruos se volvieron trágicos (y lo peor de todo aburridos).
Hoy los monstruos no se esconden bajo las camas a la caza de nuestros sueños, ni en los armarios. Hoy se atrincheran en cuarteles y comisarías a la espera de su turno de salir de cazería.
Ahora no asustan, matan simplemente. Ahora no ríen en la oscuridad por placer, hoy su risa es producto del gozo de torturar.
Hoy los monstruos se volvieron trágicos (y lo peor de todo aburridos).
Recuerda no esconderte debajo de la cama.
Recuerda querida mía,
Como florecer con la caída del sol.
La noche negra caerá como el telón
De lo que los espectadores llaman historia.
Con el desplome de los ídolos de acero y concreto,
Le darán la bienvenida a la fiesta neolítica.
No tengas miedo,
Bajo ningún motivo, ni pese a los gritos,
No te escondas debajo de la cama.
Sal afuera a bailar en el carnaval,
Entre la agonía de las estadísticas y gráficos que apuntan
Al dios muerto del progreso.
Entre el termino de la fúnebre marcha de los relojes,
Sal a bailar con música de escaramuzas,
Sirenas de fondo y cristales reventados.
Recuerda querida mía,
Bailar entre la jauría desatada,
Entre los coléricos aullidos de los poetas callejeros,
Abraza el estruendo.
Baila esa danza violenta,
Esa que se enfrenta a las leyes de acero,
Baila esa danza que destroza el alma a orgasmos.
Recuerda querida mía,
Por sobre todas las cosas preocúpate
De pintar las calles color revuelta.
martes, 13 de septiembre de 2011
Lucas
En el regocijo del Caos,
nos enamoramos,
con las manitos llena de barro,
con la boca mostrando los dientes,
con los ojos ilusionados,
con autitos y dinosaurios enredados entre los dedos,
somos felices,
solo eso necesitamos
nos enamoramos,
con las manitos llena de barro,
con la boca mostrando los dientes,
con los ojos ilusionados,
con autitos y dinosaurios enredados entre los dedos,
somos felices,
solo eso necesitamos
Los cuadernos muertos
En los cuadenos de lxs niñxs,
ya no hay mariposas, dinosaurixs,
monstruxs ni arboles.
Ahora estan repletos
de palabras vacias
y números esclavizantes.
ya no hay mariposas, dinosaurixs,
monstruxs ni arboles.
Ahora estan repletos
de palabras vacias
y números esclavizantes.
Tortura
Los gritos de la memoria se alzan,
Recuerdos destrozados por las maquinas,
Sombras a la cacería de sueños,
Rostros que son secuestrados en cada esquina,
Sonrisas que desaparecen en habitaciones desiertas.
Cigarros incineraron la piel desnuda,
Lagrimas pasea solitarias por los rostro,
Silencios absolutos y palabras que arden,
En medio de una ciudad que calla entre llantos
Y los gritos de búsqueda de una generación mutilada
.
Mientras botas en las calles marcan el paso del reloj.
Ahórcame
Ahórcame niña, ahórcame,
Un poquito más fuerte,
Ahórcame que me quiero sentir vivo,
Aunque sea solo un momento.
Un poquito más fuerte,
Ahórcame que me quiero sentir vivo,
Aunque sea solo un momento.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Estrategia y tactica para alzar el vuelo sin rumbo fijo
Y aquí en el ocaso de los ídolos,
Fabricados en serie con yeso y cadáver.
Reclamo como necesidad intrínseca
La facultad y la acción poética,
De cortar el cuello de todos aquellos
Quienes nos usurparon la ternura
Y a cambio nos dejaron los puestos de trabajo.
Con el pecho a tajo abierto,
Nos declaramos como ajenos a la comedia del orden.
Y como amantes de la tragedia.
Cuando los palpitos de nuestros corazones nos reclaman,
De negar nuestra sangre,
Desplegamos banderas de un color tan oscuro,
Como los gatos negros que nos truncan el sueño,
Con aquellos maullidos que le regalan música a las estrellas.
Emprendiendo travesías sin rumbo fijo,
Haciendo de la curiosidad una amenaza.
Si osamos a negar la existencia de la eternidad,
Y de sus jaurías reclutadas con policías celestiales,
Si nos rehusamos a cumplir sus veredictos divinos,
Pese a las amenazas que florecen en sus ojos.
No es por un primaveral capricho juvenil.
Solo es que aun seguimos siendo niños,
No hemos olvidado las contraseñas para deshilachar
La realidad que nos miente.
Más que compañeros de guerra,
buscamos compañeros de juegos.
Como niños (niños salvajes),
Preferimos jugar,
Antes que temer.
domingo, 21 de agosto de 2011
Sexo oral
Deseo plantar un lirio en la humedad de tu entrepierna.
Cuando madure devorarlo y probar a que sabe tu frenesí.
Bailar con mi lengua en tu vagina y
probar a que sabe tu ternura.
La pregunta que se esconde entre las piernas.
¿Quién quiere una reina?
Si todos sabemos,
que las putas son las que saben follar.
Si todos sabemos,
que las putas son las que saben follar.
La Historia.
La historia es una puta, que se puede vestir según la fantasía de quien tenga el poder de follarla.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Ni los ángeles podrán
Un día mis alas renacieron de las cenizas sin embargo no encontré quien me acompañara a volar por la ciudad de papel, busque en aquellos cuentos de mi niñez sin pero solo encontré las estelas de un pasado ya sepultado, llame por teléfono a cualquier parte y no contestaste. Busque el reflejo de nuestras sonrisas en aquellas fuentes que solíamos visitar, sin embargo solo halle los desvanecidos surcos de nuestras risas. Y aprendí que ni siquiera un ángel podría volver a juntarnos.
Napoleónidemicamentemuerto
Las tormentas en mi cabeza no daban tregua, revólveres y mariposas invadían mi mente, mariposas que disparan y revólveres que revolotean. Revisaba los armarios en busca de los monstruos que de niño me visitaban, sin embargo solo encontraba letreros que decían “ya vuelvo”. Recorría las calles con mi bicicleta amarilla de ruedas desinflada, cuando caí a los pies de un niño que jugaba con tierra.
El oxidio
La capital sucumbía bajo la lluvia, el agua abría los surcos de la gran Alameda. En cuestión de unos pocos segundos se desplegaban los paraguas de insignes hombres de terno, mientras un quiltro café a duras penas trataba de capturar las gotas de agua que caían.
Los engranajes se oxidaban a la espera de la señal que les indique moverse.
La luz verde aparecía en escena.
Las pisadas se apresuraban cada vez más. Unas a otras se pisoteaban,
Aquellos pies se negaban a comprender que la lluvia solo mojaba ni nada mas ni nada menos.
Los engranajes se oxidaban a la espera de la señal que les indique moverse.
La luz verde aparecía en escena.
Las pisadas se apresuraban cada vez más. Unas a otras se pisoteaban,
Aquellos pies se negaban a comprender que la lluvia solo mojaba ni nada mas ni nada menos.
Cristal afilado (acerca de como apuñalar al cielo)
Soñamos con incendiar
las aguas de una pecera.
Para que en las cenizas
aun ardientes alojar una semilla.
Que crezca con fuerza,
que sus raíces destrocen aquella cárcel de cristal.
Que los pedazos afilados de cristal
surquen los aires,
apuñalando al cielo.
Y con nuestros propios sueños
rellenemos aquellas heridas celestiales.
las aguas de una pecera.
Para que en las cenizas
aun ardientes alojar una semilla.
Que crezca con fuerza,
que sus raíces destrocen aquella cárcel de cristal.
Que los pedazos afilados de cristal
surquen los aires,
apuñalando al cielo.
Y con nuestros propios sueños
rellenemos aquellas heridas celestiales.
El festín de la negación.
No esperamos heredar el mundo,
lo tomaremos con nuestras manos.
Tu fúnebre aliento no demuestra más
que lo muerto que esta tu discurso,
Muerto aun antes de ser anunciado.
Me ofrecen la libertad de expresión,
de palabras que nadie nunca escuchará.
Me ofrecen la libertad de consumir,
Me ofrecen la libertad de tomar el control de las fábricas,
la libertad de transformarme en un autómata.
No quiero ser un peón,
menos aun rey.
No quiero ser una pieza.
Mi deseo es romper el tablero de ajedrez,
quiero prenderle fuego al tablero.
Fuego a las estructuras.
No deseo moverme por bloques negros o blancos,
quiero recorrer todos mis caminos.
Camino, corro y no parare,
y en el mejor de los casos vuelo,
la inercia es para los cadáveres
lo tomaremos con nuestras manos.
Tu fúnebre aliento no demuestra más
que lo muerto que esta tu discurso,
Muerto aun antes de ser anunciado.
Me ofrecen la libertad de expresión,
de palabras que nadie nunca escuchará.
Me ofrecen la libertad de consumir,
Me ofrecen la libertad de tomar el control de las fábricas,
la libertad de transformarme en un autómata.
No quiero ser un peón,
menos aun rey.
No quiero ser una pieza.
Mi deseo es romper el tablero de ajedrez,
quiero prenderle fuego al tablero.
Fuego a las estructuras.
No deseo moverme por bloques negros o blancos,
quiero recorrer todos mis caminos.
Camino, corro y no parare,
y en el mejor de los casos vuelo,
la inercia es para los cadáveres
Sin temores ni obligaciones morales
Nuestros cuerpos se entrecruzan, mientras que en mi mente solo circulan las ganas salvajes de beber la miel de tu sexo, nuestras pieles se rozan cada vez mas rápido, casi se forman uno solo al igual que nuestros deseos. Quiero tocarte, tomarte, besarte devorarte. Ya siento la ardiente subversión de tus caderas, quiero sumergirme entre tus piernas en busca de la utopía que desde niño me prohibieron.
Sin obligaciones ni temores morales.
Sin obligaciones ni temores morales.
Omniprecencia
Sonríe a la camarita,
sonríe que te observa donde vayas
¡No!
no salgas del camino que te mira la camarita
¿privacidad?
Ya no sonríes a la camarita ¿no?
Bienvenid@ al gran hermano
¿La gran sorpresa?
Ya has sido eliminad@.
sonríe que te observa donde vayas
¡No!
no salgas del camino que te mira la camarita
¿privacidad?
Ya no sonríes a la camarita ¿no?
Bienvenid@ al gran hermano
¿La gran sorpresa?
Ya has sido eliminad@.
martes, 16 de agosto de 2011
Lados
No me interesa ser el victimario,
menos aun la victima.
Sin embargo tu estas allá y yo acá.
No me interesa agradarte, menos conocerte,
los dos afilamos puñales, ambos los impregnamos de veneno.
La única diferencia entre ambos: nuestro lado de una barricada.
menos aun la victima.
Sin embargo tu estas allá y yo acá.
No me interesa agradarte, menos conocerte,
los dos afilamos puñales, ambos los impregnamos de veneno.
La única diferencia entre ambos: nuestro lado de una barricada.
viernes, 12 de agosto de 2011
Llamamiento a la autodestrucción
si la rabia que se incuba en mi,
es visceral, grotesca y violenta,
prefiero que mis tripas,
se hagan mierda,
antes de enjaular al lobo
que me devora desde adentro.
es visceral, grotesca y violenta,
prefiero que mis tripas,
se hagan mierda,
antes de enjaular al lobo
que me devora desde adentro.
jueves, 11 de agosto de 2011
El super depredador del siglo XXI

En el vaivén del metro recordaba los ácidos gritos de su jefe y de cómo el agachaba la cabeza.
Recordaba las cotidianas degradaciones que recibía de sus superiores.
Al llegar a su casa perpetuaba el patético recuerdo de como se esforzaba por ser el empleado del mes.
Al fin del día amaba sentarse en la mesa con un pedazo de carne (por supuesto que el no cazo ni faeno al animal) y sentirse un súper depredador, por lo menos por rato en su lúgubre vida.
Ignoracia

Atrincheradxs dentro de sus calabozos particulares, con sus cerebros de cera derritiéndose poco a poco, por el abrasador calor de las pantallas de televisión, atrofiando sus músculos en la comodidad de sus sillones, asfixiando sus deseos con cadenas monetarias.
Ignorando que entre las calles que tanto temen, viven salvajes individuos cuya existencia se encamina a prenderle fuego a toda la civilización, seres que caminan junto a la muerte, que se aman en cualquier parte, que no saben de horarios, que no le temen al tic tac del reloj, que no piden nada...
Porque lo quieren todo, que bailan en medio de las calles junto a enormes hogueras.
Vandalxs que afilan puñales para clavar en las frágiles gargantas, que preparan pólvora para hacer volar la comodidad, cargando revólveres para abrir los cráneos.
Vandalxs que no ignoran nada...
Muertxs que lo ignoran todo.
Sobre rutina, soledad y despecho
Ya no sentía la necesidad de mirarte,
ni siquiera un poco,
ni siquiera para recordar,
ni siquiera para odiarte,
ni para suspirar.
Mi cuerpo cansado,
solo esperaba abrazar el sillón o la cama,
ni para ti ni para nadie,
ni para el teléfono, ni para los niños,
la vida se me esfumaba (y tu también).
El control remoto mi mejor amante,
es solo cuestión de cambiar las pilas,
no habla ni pide amor,
no como tú
que te fuiste.
ni siquiera un poco,
ni siquiera para recordar,
ni siquiera para odiarte,
ni para suspirar.
Mi cuerpo cansado,
solo esperaba abrazar el sillón o la cama,
ni para ti ni para nadie,
ni para el teléfono, ni para los niños,
la vida se me esfumaba (y tu también).
El control remoto mi mejor amante,
es solo cuestión de cambiar las pilas,
no habla ni pide amor,
no como tú
que te fuiste.
Verso violento
El verso no nace de la inspiración,
sino de la conspiración,
el verso no se escribe,
se empuña,
el verso no se publica,
se dispara.
El lápiz enarbolado como revolver,
letras descargadas como balas,
la imaginación como pólvora.
Porque la poesía no solo trata de escribir,
sino que también de violentar.
sino de la conspiración,
el verso no se escribe,
se empuña,
el verso no se publica,
se dispara.
El lápiz enarbolado como revolver,
letras descargadas como balas,
la imaginación como pólvora.
Porque la poesía no solo trata de escribir,
sino que también de violentar.
Te invito
Te invito a pasear. Elige. En bicicleta, a pie, o pasándonos en las micros, por supuesto. Te invito a escucharme gritar solo para avergonzarte, solo para despertar por unos segundos las frías miradas de la gente, hagámoslas arder. Te invito a pasear por las enredaderas de nuestros cuerpos, te invito a enredar nuestros labios, en las sonrisas y aquellas caritas que ponemos, esas caritas que nos hacen colapsar. Te invito a colapsar. Te invito a colapsar, a desbordar aquellos límites que inútilmente ahogarnos, y que fluya de forma libre la espontaneidad.
Algo sobre sabores
Corrieron escandalosamente por esos senderos que les prohibieron.
Corrieron descalzos por los rosales, sintiendo cada espina clavarse en sus pies, el dolor se propagaba sutilmente hasta sus corazónes, haciéndolo latir cada vez más rápido.
Se revolcaron en los rosales seducidos por el olor de las flores, seducidos por la sangre que se revelaba a su piel.
En aquel instante consiguieron abrir sus ojos, y entrar a un nuevo mundo de maravillas..
Pese a las heridas y el dolor, no se arrepintieron de nada, habían probado su propia sangre, se habían probado a si mismos, probaron el dulce sabor de la desobediencia.
Corrieron descalzos por los rosales, sintiendo cada espina clavarse en sus pies, el dolor se propagaba sutilmente hasta sus corazónes, haciéndolo latir cada vez más rápido.
Se revolcaron en los rosales seducidos por el olor de las flores, seducidos por la sangre que se revelaba a su piel.
En aquel instante consiguieron abrir sus ojos, y entrar a un nuevo mundo de maravillas..
Pese a las heridas y el dolor, no se arrepintieron de nada, habían probado su propia sangre, se habían probado a si mismos, probaron el dulce sabor de la desobediencia.
Por shururu
Hace ya, miles de años, cuando el ser humano ya dejaba de vivir para comenzar a sobrevivir, cuando las bandas se transformaron en sociedades y las cavernas en las rucas que hoy son edificios, entonces existió un grupo de humanos que resistió al cambio. Advirtieron al resto lo que iba a suceder, pero a ellos les parecía fantástico y aún hoy en día se aferran a la civilización, obligándose a si mismos a creer que son felices. Tienen miedo.
Hace ya, miles de años, cuando el ser humano ya dejaba de vivir para comenzar a sobrevivir, cuando las bandas se transformaron en sociedades y las cavernas en las rucas que hoy son edificios, entonces existió un grupo de humanos que resistió al cambio. Advirtieron al resto lo que iba a suceder, pero a ellos les parecía fantástico y aún hoy en día se aferran a la civilización, obligándose a si mismos a creer que son felices. Tienen miedo.
Una noche, mientras todos descansaban, el fuego abrazó sus rucas. Era la banda, decidida a acabar con la semilla de la miseria. Todos se levantaron, la primera reacción: castigar a los culpables. La banda fue linchada y exiliada. No necesitaron hombres uniformados, los policías se gestaban en sus propias mentes.Horas más tarde, la unión que los hizo capaces de expulsar a la banda se deshacía, ahora peleaban por los objetos que no habían sucumbido en el incendio. Ya habían olvidado los tiempos en que todo era de todos. Así siguió creciendo la civilización, como la gran farsa de una alianza, llena de discursos que hablaban de cooperación del uno por el otro, pero con el empeño individual de aplastar al resto.
La banda, mientras tanto, planea venganza. A pesar de que ya es suficiente con la miseria en que vive la sociedad, la banda decidió destruir la civilización y en sus mentes no existe la palabra claudicar. Hoy viven en los bosques y se confunden entre los monos,son felices, son salvajes, pero no olvidan. Por las noches, vuelven a la ciudad, rompen lo que encuentren a su paso, pintan de color el asfalto con sus símbolos, hacen estallar las construcciones y amedrentan a quienes sostienen con esmero la farsa, la miseria, la civilización.
Para si mismos
Y las rejas son exigidas,
Los mercenarios son alabados,
Y el reo en el suelo,
Las manos en la cabeza y
¡Callao!
Que tu fuga es ilusión,
Y la resignación la mejor de las virtudes.
Los mercenarios son alabados,
Y el reo en el suelo,
Las manos en la cabeza y
¡Callao!
Que tu fuga es ilusión,
Y la resignación la mejor de las virtudes.
Licaones
Vamos enséñame los dientes,
Y desatemos a los licaones,
Que compartimos a las mismas presas.
Afila tus garras contra las piedras,
Que no sienten ni gritan,
Aprovecha que nadie te ve,
Aprovecha de ajustar cuentas.
Adelante, mi indómito amor,
Que aun quedan muchas cabezas en sus lugares,
Aun los caballos del frenesí están confinados,
Los peones están presos de los reyes,
Aun subsisten torres que tomar por asalto.
Atento hermano,
Las huellas no son invisibles
Y el sensual aroma de la rebeldía,
No solo seduce a los amantes,
Sino que también atrae a los tábanos del dolor.
Pero no te retrocedas,
Que nuestras pisadas son de fuego
E incendiaran todo
Lo que asfixie a nuestros corazones.
Y desatemos a los licaones,
Que compartimos a las mismas presas.
Afila tus garras contra las piedras,
Que no sienten ni gritan,
Aprovecha que nadie te ve,
Aprovecha de ajustar cuentas.
Adelante, mi indómito amor,
Que aun quedan muchas cabezas en sus lugares,
Aun los caballos del frenesí están confinados,
Los peones están presos de los reyes,
Aun subsisten torres que tomar por asalto.
Atento hermano,
Las huellas no son invisibles
Y el sensual aroma de la rebeldía,
No solo seduce a los amantes,
Sino que también atrae a los tábanos del dolor.
Pero no te retrocedas,
Que nuestras pisadas son de fuego
E incendiaran todo
Lo que asfixie a nuestros corazones.
Una casita
Quiero tener una casita contigo, pero no una casa cualquiera: una casita en un árbol.
Un lugar sin techo, paredes ni piso, un lugar donde sentirnos libres (y los dos sabemos que la libertad no reconoce límites).
Un árbol donde nos acurruquemos entre rasguños y mordiscos a la luz de la luna.
Donde nuestros vecinos no se maquillen (ni a ellxs, ni a sus vidas), donde no se vistan de cínicos sino que con plumas.
Fuera de esta ciudad, sin autos, sin televisión, sin paranoia, sin tipos de terno, y quizas sin lo que hemos sido todo este tiempo.
Un lugar sin techo, paredes ni piso, un lugar donde sentirnos libres (y los dos sabemos que la libertad no reconoce límites).
Un árbol donde nos acurruquemos entre rasguños y mordiscos a la luz de la luna.
Donde nuestros vecinos no se maquillen (ni a ellxs, ni a sus vidas), donde no se vistan de cínicos sino que con plumas.
Fuera de esta ciudad, sin autos, sin televisión, sin paranoia, sin tipos de terno, y quizas sin lo que hemos sido todo este tiempo.
Palabras en fuga
Dedicado a Gabriela Curilem, Compañera insurreccional, con la cual compartí en los últimos años, hoy Gabi se encuentra clandestina acusada de asociación ilícita terrorista, hecho enmarcado en el montaje “caso bombas”.

Hoy los rastros de tu rostro se me hacen lejanos
Al mismo tiempo que se tatúan en mi corazón,
El sonido de tus retos/carcajadas/burlas
Que compartimos se me hacen eco.
Pero prefiero que sea así.
Hoy los sabuesos se confunden con tu caótico aroma
De las trazas de tus movimientos.
Los cuervos cazadores se frustran sumidos
En la despreciable idea de confinar tu cuerpo
En los palacios del panoptismo.
Deseo que el color de tu piel se haga uno con la nieve,
Que el árbol que resiste al avance de la ciudad
Te brinde sombra para desvanecer tu silueta,
Y que el sonido del rodar de las hojas de otoño
Cubra el estruendo de tus risas.

Hoy los rastros de tu rostro se me hacen lejanos
Al mismo tiempo que se tatúan en mi corazón,
El sonido de tus retos/carcajadas/burlas
Que compartimos se me hacen eco.
Pero prefiero que sea así.
Hoy los sabuesos se confunden con tu caótico aroma
De las trazas de tus movimientos.
Los cuervos cazadores se frustran sumidos
En la despreciable idea de confinar tu cuerpo
En los palacios del panoptismo.
Deseo que el color de tu piel se haga uno con la nieve,
Que el árbol que resiste al avance de la ciudad
Te brinde sombra para desvanecer tu silueta,
Y que el sonido del rodar de las hojas de otoño
Cubra el estruendo de tus risas.
Desgarra
Desgarra la tenue piel que envuelve tu caliente carne,
Libera tu hermosa esencia salvaje,
Desencadena al animal que es prisionero de la sociedad,
Acorrala en el último lugar de tu corazón,
Al humano que te enseño a caminar y a dominar,
Para darle muerte.
Gritemos por el momento en que el licaon probó la sangre,
Del cuello destrozado
Que la temida bestia desate su entelequia,
Delirio que asesino al amo,
Rechazo a dios,
Y negó la sangre del padre y la madre.
Que el ser que rechazo al árbol milenario,
E hizo de las ciudades una ideología,
Vea el último resplandor de su paranoica vida,
Donde su cuerpo haga el amor con la muerte
Y entre en comunión con la naturaleza,
Entre los insectos que quiso exterminar
Y la descomposición que quiso burlar.
Libera tu hermosa esencia salvaje,
Desencadena al animal que es prisionero de la sociedad,
Acorrala en el último lugar de tu corazón,
Al humano que te enseño a caminar y a dominar,
Para darle muerte.
Gritemos por el momento en que el licaon probó la sangre,
Del cuello destrozado
Que la temida bestia desate su entelequia,
Delirio que asesino al amo,
Rechazo a dios,
Y negó la sangre del padre y la madre.
Que el ser que rechazo al árbol milenario,
E hizo de las ciudades una ideología,
Vea el último resplandor de su paranoica vida,
Donde su cuerpo haga el amor con la muerte
Y entre en comunión con la naturaleza,
Entre los insectos que quiso exterminar
Y la descomposición que quiso burlar.
No permitas que tu corazón firme el contrato socia
En una sociedad de contratos, el amor se vuelve uno, las personas se reducen a ser propiedad, el fetichismo publicidad, y la fidelidad una condición de compra.
Petitorio a la sin rostro
Mírame a los ojos niña y ardamos,
Quiero envolverme entre tus piernas,
Con el corazón agitado hablándote a susurros,
Con los labios secos exigiendo un poco de tu miel.
Déjame correr libre a través de tu cuerpo desnudo,
Provoquemos a Eros hasta que se ruborice,
Si mi amor entreguémonos a las indómitas garras del placer,
Hagamos florecer el silencio,
Invoquemos a la primavera en medio de la oscuridad
Quiero envolverme entre tus piernas,
Con el corazón agitado hablándote a susurros,
Con los labios secos exigiendo un poco de tu miel.
Déjame correr libre a través de tu cuerpo desnudo,
Provoquemos a Eros hasta que se ruborice,
Si mi amor entreguémonos a las indómitas garras del placer,
Hagamos florecer el silencio,
Invoquemos a la primavera en medio de la oscuridad
Respira
Vomito en sus pálidos rostros la palabra reciclada,
con el rostro oculto y la oscuridad como testigo,
sucummbiendo ante el placer del estallido,
negando las sombras de las estruturas asxfisiantes,
con el pecho agitado por una respiración salvaje.
sucummbiendo ante el placer del estallido,
negando las sombras de las estruturas asxfisiantes,
con el pecho agitado por una respiración salvaje.
Bajo el derecho
Tendré que cambiar mi rostro, Porque manifestara el rencor cada vez que me ordenas.
Tendré que devastar a martillazos mis manos,
Ya que son para crear, Y tú me ordenas fabricar en masa.
Me haré ciego.
¿Qué prodigio me ofrece observar una fabrica?
¿Qué prodigio me ofrece observar una fabrica?
Amputare mi lengua.
La quemare.
Sus cenizas volaran.
Todo por dinero. Por morir en vida
La quemare.
Sus cenizas volaran.
Todo por dinero. Por morir en vida
Dejare de ser un quimérico animal.
Para convertirme en una engrasada maquina.
Mis pesadillas se tatuaran a fuego en mi piel,
(en lo que queda de ella).
Debo, negarme, callarme.
Bajo el derecho de morir de hambre.
Bajo el derecho de morir de aburrimiento.
Bajo el derecho de morir mirando al suelo.
Bajo el derecho de morir al cobijo de la rutina.
Bajo el derecho del trabajo.
Para convertirme en una engrasada maquina.
Mis pesadillas se tatuaran a fuego en mi piel,
(en lo que queda de ella).
Debo, negarme, callarme.
Bajo el derecho de morir de hambre.
Bajo el derecho de morir de aburrimiento.
Bajo el derecho de morir mirando al suelo.
Bajo el derecho de morir al cobijo de la rutina.
Bajo el derecho del trabajo.
Destrúyeme
Destrúyeme… No me ames,
Condéname al recuerdolvido,
Maldice los segundos que compartimos,
Destrúyeme no esperes de mi nada,
Que mañana al despertar faltare en tu cama.
Condéname al recuerdolvido,
Maldice los segundos que compartimos,
Destrúyeme no esperes de mi nada,
Que mañana al despertar faltare en tu cama.
Ardo!
Cada vez que te miro a los ojos,
Ardo, me consumo,
Ardo por incendiarme en
la barricada de tus labios.
Quiero afilar mi piel
Contra la tuya
Quiero transformar nuestros cuerpos
en una sola arma.
Quiero morder tu boca,
Tu cuello, tus orejas
Quiero arrancarte un pedazo
Para llevarte siempre conmigo.
Deseo abrazarte por las noches cómplices
En medio del caos,
Y por la mañana admirar
junto a ti las llamas de los palacios.
Ardo, me consumo,
Ardo por incendiarme en
la barricada de tus labios.
Quiero afilar mi piel
Contra la tuya
Quiero transformar nuestros cuerpos
en una sola arma.
Quiero morder tu boca,
Tu cuello, tus orejas
Quiero arrancarte un pedazo
Para llevarte siempre conmigo.
Deseo abrazarte por las noches cómplices
En medio del caos,
Y por la mañana admirar
junto a ti las llamas de los palacios.
Nosotros

El mundo se derrumba a pedazos,
¿Y tu no eres participe de este carnaval?
Hoy es el momento del debacle de la historia,
Ahora es el instante para desatarla Folie a Trois,
El delirio no esta cautivo en las cabezas,
Hoy se expande arrasando con las metrópolis,
Como la peste negra,
Susurrando los cánticos de guerra
De los aborígenes masacrados.
Nosotros edificamos al mundo,
Construimos las cárceles que nos encerraron,
Las iglesias que nos engañaron,
Los cuarteles que nos torturaron,
Los hospitales que nos enfermaron con la gripe
De la negación de la vida,
Nosotros llevamos la luz al mundo,
Y con aquel fuego llevaremos al mundo a cenizas.
Arrancar el corazón al Leviatán del orden
Devorarlo sin mediadores ni miedos.
¿Y tu no eres participe de este carnaval?
Hoy es el momento del debacle de la historia,
Ahora es el instante para desatar
El delirio no esta cautivo en las cabezas,
Hoy se expande arrasando con las metrópolis,
Como la peste negra,
Susurrando los cánticos de guerra
De los aborígenes masacrados.
Nosotros edificamos al mundo,
Construimos las cárceles que nos encerraron,
Las iglesias que nos engañaron,
Los cuarteles que nos torturaron,
Los hospitales que nos enfermaron con la gripe
De la negación de la vida,
Nosotros llevamos la luz al mundo,
Y con aquel fuego llevaremos al mundo a cenizas.
Arrancar el corazón al Leviatán del orden
Devorarlo sin mediadores ni miedos.
Invitación al frenesí

Te instigo a formar parte de la orgia de los deseos,
Deja que los instintos florezcan en tu piel.
Una orgia para morder la boca de la muerte,
Penetrar al frenesí del ocaso de las estructuras
Que nublan las estrellas,
Y en medio de la cómplices noche,
Eyacular en los pechos de nuestras amantes
Desheredadas,
Aquellas que no esperan más que el orgasmo de la revuelta.
Rastros
Estoy harto, harto de los gigantes grises, harto del asfalto que ahoga al suelo. Harto de las murallas que no saben gritar (o simplemente no quieren al parecer). Estoy harto de los muertos de hambre que caminan mirándose los pies.
Mientras recorro las tristes calles de esta urbe de luces hipócritas, al acecho del cemento y cada bastión de la histeria, conspiro junto a la espontaneidad y la imaginación para ultrajar la monotonía de los tranquilos y decentes ciudadanos.
Acechando a lo gris en cada pisada. Tomo por asalto una muralla, spray en mano, vomito mis ideas para volver a abrazar la oscuridad.
Violo la muralla graffo en mano, “presxs a la kalle”, un nuevo tatuaje en esta ciudad que sonrojara a la gente de bien, que enfurecerá al policía que cada uno de nosotr@s lleva dentro de sí, que alegrara al preso de esta sociedad (aquel que se encuentra en aquellos centros de exterminio que llaman cárceles, como también el que se encuentra patéticamente apresado por obligaciones).
Corro con el viento golpeando mi cara, sintiéndome vivo, sintiendo que los ojos de carne podrida y los de cristal me buscan, pero solo encuentran los vagos rastros de la pintura que ahora arde.
Mientras recorro las tristes calles de esta urbe de luces hipócritas, al acecho del cemento y cada bastión de la histeria, conspiro junto a la espontaneidad y la imaginación para ultrajar la monotonía de los tranquilos y decentes ciudadanos.
Acechando a lo gris en cada pisada. Tomo por asalto una muralla, spray en mano, vomito mis ideas para volver a abrazar la oscuridad.
Violo la muralla graffo en mano, “presxs a la kalle”, un nuevo tatuaje en esta ciudad que sonrojara a la gente de bien, que enfurecerá al policía que cada uno de nosotr@s lleva dentro de sí, que alegrara al preso de esta sociedad (aquel que se encuentra en aquellos centros de exterminio que llaman cárceles, como también el que se encuentra patéticamente apresado por obligaciones).
Corro con el viento golpeando mi cara, sintiéndome vivo, sintiendo que los ojos de carne podrida y los de cristal me buscan, pero solo encuentran los vagos rastros de la pintura que ahora arde.
¿Qué más esperabas?

La puerta voló en pedazos hasta el lujoso comedor.
Entraron con violencia, gritando, puteando y rompiendo con todo a su paso.
¿Qué más esperabas?
¿Cuánto tiempo hablaste acerca de lxs muertxs de hambre?
Con el estomago lleno.
¿Cuánto tiempo hablaste de participación ciudadana?
A puertas cerradas.
Hablabas de igualdad encerradx en tu palacio.
¿Qué más esperabas?
Debíamos tocar a tu puerta, mirarnos los pies y pedir permiso para entrar (ni hablar de pedir un pedazo de pan) ¿cierto?
Solo para recibir un no como respuesta.
¿Qué más esperabas?
Si la sangre en nuestras bocas, se convertía en costras.
Buscas respuestas en tu moral, podrida, muerta.
Tu moral ciega sorda y muda.
Si al perro cuando lo patean, muestra los dientes y muerde.
¿Nos crucificabas bajo el nombre de lumpen, vandalxs, delincuentes?
Bien eso somos y quedo demostrado.
Entraron con violencia, gritando, puteando y rompiendo con todo a su paso.
¿Qué más esperabas?
¿Cuánto tiempo hablaste acerca de lxs muertxs de hambre?
Con el estomago lleno.
¿Cuánto tiempo hablaste de participación ciudadana?
A puertas cerradas.
Hablabas de igualdad encerradx en tu palacio.
¿Qué más esperabas?
Debíamos tocar a tu puerta, mirarnos los pies y pedir permiso para entrar (ni hablar de pedir un pedazo de pan) ¿cierto?
Solo para recibir un no como respuesta.
¿Qué más esperabas?
Si la sangre en nuestras bocas, se convertía en costras.
Buscas respuestas en tu moral, podrida, muerta.
Tu moral ciega sorda y muda.
Si al perro cuando lo patean, muestra los dientes y muerde.
¿Nos crucificabas bajo el nombre de lumpen, vandalxs, delincuentes?
Bien eso somos y quedo demostrado.
Perderme
Recorro las sabanas que compartimos
en busca de tu olor,
en busca de tu cuello,
(siempre buen lugar para clavar mi colmillos)
(siempre buen lugar para clavar mi colmillos)
de tu boca,
de tus risas
(que puede sentir aunque la luz este apagada),
(que puede sentir aunque la luz este apagada),
Amenazo de muerte al reloj
(carcelero de los momentos),
para que corra cada vez más rápido,
(carcelero de los momentos),
para que corra cada vez más rápido,
y no esperar mas por el momento
de perderme en el café oscuro
de tus grandes ojos.
Animales asustados

Las personas no son más que animales asustadxs.
Se disfrazan, se viste, maquillan, mienten y sonríen.
Bestias asustadas.
Básicamente eso.
Imagina lo siguiente:
Un perro asustado, arrinconando por los piedrazos lanzados por una multitud de niñxs, que ríen mientras el animal danza por el dolor.
La bestia puede arrinconarse cada vez más, aullar cada vez más fuerte, para al fin escapar de la tortura sin rumbo fijo.
En cambio el perro puede tragarse el miedo, amar al miedo, hacerse su amante, su cómplice.
Mostrar los colmillos tal puñales, ladrar y lanzarse al salvaje contra sus agresores.
Entre estxs últimxs espero encontrarme
El silencio más triste

Si te pido que te calles,
que guardes un breve silencio,
que tus palabras se escondan
en un conventillo sin número,
tal como un fugitivo de la policía,
no es porque me desagrade tu voz
(por lo menos hoy no),
sino por el irreductible momento
de oir los gritos en columna
de oir los gritos en columna
de la última bandada de pájaros salvajes.
Mocos, mi padre y mi primer corazón roto.
Con los ojos brillosos, y una voz que se troncaba cada vez que intentaba vomitar una palabra, le pedí un consejo a quien creía que sabia de estas cosas, más que nada el ya llevaba más de cuarenta años en este infierno que llaman mundo (y que lxs más cinicxs llaman “hogar”).
Mi padre solo me dijo (ni siquiera mirándome a los ojos):
-Sácate esos mocos weón, que los hombres no lloran, no seaí mariconcito.
Aun lo recuerdo.
Fueron las únicas palabras de “apoyo” frente a mi primer corazón roto.
Mi padre solo me dijo (ni siquiera mirándome a los ojos):
-Sácate esos mocos weón, que los hombres no lloran, no seaí mariconcito.
Aun lo recuerdo.
Fueron las únicas palabras de “apoyo” frente a mi primer corazón roto.
(V)erano

Traeremos de vuelta al peor de los veranos,
reavivaremos la época de incendios,
de incendios intencionales,
verano de acciones demenciales,
que arda el sol como siempre,
y que ardan las casas de gobierno como nunca antes.
Con pirotecnia recibiremos a en nuestro baile de máscaras,
a cada custodio del orden carcelero,
que intente sofocar nuestras hogueras.
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