miércoles, 30 de noviembre de 2011

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San Miguel

Y hace un año murieron 81 personas quemadas vivas, y casi nadie las lloro...Quizas eran de segunda categoría, quizás se podrían remplazar como la pieza de un rompecabezas o no figuraban en las paginas sociales del Mercurio, quizás las encerrábamos como los errores queríamos ocultar (tal como la basura debajo de la alfombra), o tal vez no iluminaban las retinas de nuestros ojos, con la luz de una pantalla.

Pajaros



 Y el viento me susurro en el oido, con la urgencia del incendio. Me canto de la fragilidad de mis alas, de lo inútil de mi pico, de lo delicado de mi voz, de lo viejo de mis garras.

Ahí en el pleno vuelo, le canto a este simple pájaro de la tragedia del mundo, de la apología de los olvidados. Me canto de la caída de los viejos con sangre de savia, como se derrumbaban muertos como si fueran abrazados por una epidemia. Me contó acerca de las columnas  que ennegrecían el cielo, columnas que tragaban hombres para luego escupirlos  deshechos, angustiados, tristes, rotos por dentro.  

Me contó como mi pecho sirve de refugio para las balas, como mis hermanos son asesinados en serie, manufacturados, etiquetados…

Pero también me contó de las formas en que desatarnos de las trampas, de alzar el vuelo sobre sus miradas. Ya con más firmeza me advirtió, acerca que pese  a la fragilidad, pese a lo menudo de  su cuerpo, aun pese a tener el viento en contra, pese a hacerse las alas pedazos, hasta la ultima de las aves, hasta la mas torpe sabrá caer en picada en contra  de los monstruos de acero que  arrasan al bosque.

Chile

A  mi nadie, viene a venderme historias.

A mi nadie, me viene a meter el dedo en la boca.

Yo nací y crecí en esta maldita, larga y agosta faja de tierras, se que a la sombra del árbol de la patria, se marchitan las flores, se que te chupa hasta secarte. Yo seguí las pisadas llenas de huano y sangre, y se que lo que llamaron guerra, fue solo un simulacro. No me la disfrazan de tierra prometida.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Declaración de Guerra



Para aquellos que mueren degollados,
No se levantan monumentos,
Para los que sucumben en jaulas,
No se realizan homenajes,
Para los despellejados vivos,
No se realizan desfiles en su nombre.
Para todos quienes murieron abrazados a una trampa,
No hay banderas a media asta,
Para los cuales que su carne acogió a las balas
Que su cabeza este colgada en una pared, será su galardón

El Leviatán de la civilización,
Hizo de cada animal muerto un mártir
El testimonio del arrebato de la belleza indómita.
Mártires de una guerra silenciosa.
Cada animal destrozado
En su fauces de acero y hormigón,
es una declaración de guerra
hacia la naturaleza salvaje.
Esa que no se encuentra en los parajes
De las agencias de viajes.
Aquellas tierras caóticas,
Que nos aterran.

Abrazar la ira que se incuban
Las madrigueras del bosque.
Entonar el cántico de guerra que
Se corea en los nidos de las copas de los árboles.

Hoy nos armamos del irreducible amor
A nuestros hermanos  de pluma y pelaje.
La guerra ha sido desatada.