domingo, 21 de agosto de 2011

Sexo oral

Deseo plantar un lirio en la humedad de tu entrepierna. 
Cuando madure devorarlo y probar a que sabe tu frenesí.
 Bailar con mi lengua en tu vagina y 
probar a que sabe tu ternura.

La pregunta que se esconde entre las piernas.

¿Quién quiere una reina?
Si todos sabemos,
que las putas son las que saben follar.

La Historia.

La historia es una puta, que se puede vestir según la fantasía de quien tenga el poder de follarla.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Ni los ángeles podrán

Un día mis alas renacieron de las cenizas sin embargo no encontré quien me acompañara a volar por la ciudad de papel, busque en aquellos cuentos de mi niñez sin pero solo encontré las estelas de un pasado ya sepultado, llame por teléfono a cualquier parte y no contestaste. Busque el reflejo de nuestras sonrisas en aquellas fuentes que solíamos visitar, sin embargo solo halle los desvanecidos surcos de nuestras risas. Y aprendí que ni siquiera un ángel podría volver a juntarnos.

Napoleónidemicamentemuerto

Las tormentas en mi cabeza no daban tregua, revólveres y mariposas invadían mi mente, mariposas que disparan y revólveres que revolotean. Revisaba los armarios en busca de los monstruos que de niño me visitaban, sin embargo solo encontraba letreros que decían “ya vuelvo”. Recorría las calles con mi bicicleta amarilla de ruedas desinflada, cuando caí a los pies de un niño que jugaba con tierra.

Tic-Tac

El tic-tac del reloj no es más
que el agonizante grito de nuestros deseos.

El oxidio

La capital sucumbía bajo la lluvia, el agua abría los surcos de la gran Alameda. En cuestión de unos pocos segundos se desplegaban los paraguas de insignes hombres de terno, mientras un quiltro café a duras penas trataba de capturar las gotas de agua que caían.
Los engranajes se oxidaban a la espera de la señal que les indique moverse.
La luz verde aparecía en escena.
Las pisadas se apresuraban cada vez más. Unas a otras se pisoteaban,
Aquellos pies se negaban a comprender que la lluvia solo mojaba ni nada mas ni nada menos.

Cristal afilado (acerca de como apuñalar al cielo)

Soñamos con incendiar
 las aguas de una pecera.
Para que en las cenizas

 aun ardientes alojar una semilla.
Que crezca con fuerza, 

que sus raíces destrocen aquella cárcel de cristal.
Que los pedazos afilados de cristal 

surquen los aires, 
apuñalando al cielo.
Y con nuestros propios sueños

 rellenemos aquellas heridas celestiales.

El festín de la negación.

No esperamos heredar el mundo,
 lo tomaremos con nuestras manos.
Tu fúnebre aliento no demuestra más 

que lo muerto que esta tu discurso,
Muerto aun antes de ser anunciado.


Me ofrecen la libertad de expresión, 
de palabras que nadie nunca escuchará.
Me ofrecen la libertad de consumir, 

Mofrecen la libertad de tomar el control de las fábricas,
la libertad de transformarme en un autómata.

No quiero ser un peón, 

menos aun rey.
No quiero ser una pieza.


 Mi deseo es romper el tablero de ajedrez,
quiero prenderle fuego al tablero.
Fuego a las estructuras. 

No deseo moverme por bloques negros o blancos, 
quiero recorrer todos mis caminos.

Camino, corro y no parare,
y en el mejor de los casos vuelo,
 la inercia es para los cadáveres


Sin temores ni obligaciones morales

Nuestros cuerpos se entrecruzan, mientras que en mi mente solo circulan las ganas salvajes de beber la miel de tu sexo, nuestras pieles se rozan cada vez mas rápido, casi se forman uno solo al igual que nuestros deseos. Quiero tocarte, tomarte, besarte devorarte. Ya siento la ardiente subversión de tus caderas, quiero sumergirme entre tus piernas en busca de la utopía que desde niño me prohibieron.

Sin obligaciones ni temores morales.

Omniprecencia

Sonríe a la camarita,
 sonríe que te observa donde vayas
¡No! 

no salgas del camino que te mira la camarita
¿privacidad?
Ya no sonríes a la camarita ¿no?
Bienvenid@ al gran hermano
¿La gran sorpresa?
Ya has sido eliminad@.

martes, 16 de agosto de 2011

Lados

No me interesa ser el victimario,
menos aun la victima.
Sin embargo tu estas allá y yo acá.
No me interesa agradarte, menos conocerte,
los dos afilamos puñales, ambos los impregnamos de veneno.
La única diferencia entre ambos: nuestro lado de una barricada.

viernes, 12 de agosto de 2011

Llamamiento a la autodestrucción

si la rabia que se incuba en mi,
es visceral, grotesca y violenta,
prefiero que mis tripas,
se hagan mierda,
antes de enjaular al lobo
que me devora desde adentro.

jueves, 11 de agosto de 2011

El super depredador del siglo XXI






En el vaivén del metro recordaba los ácidos gritos de su jefe y de cómo el agachaba la cabeza.
Recordaba las cotidianas degradaciones que recibía de sus superiores.
Al llegar a su casa perpetuaba el patético recuerdo de como se esforzaba por ser el empleado del mes.
Al fin del día amaba sentarse en la mesa con un pedazo de carne (por supuesto que el no cazo ni faeno al animal) y sentirse un súper depredador, por lo menos por rato en su lúgubre vida.

Ignoracia




Atrincheradxs dentro de sus calabozos particulares, con sus cerebros de cera derritiéndose poco a poco, por el abrasador calor de las pantallas de televisión, atrofiando sus músculos en la comodidad de sus sillones, asfixiando sus deseos con cadenas monetarias.

Ignorando que entre las calles que tanto temen, viven salvajes individuos cuya existencia se encamina a prenderle fuego a toda la civilización, seres que caminan junto a la muerte, que se aman en cualquier parte, que no saben de horarios, que no le temen al tic tac del reloj, que no piden nada...

Porque lo quieren todo, que bailan en medio de las calles junto a enormes hogueras.
Vandalxs que afilan puñales para clavar en las frágiles gargantas, que preparan pólvora para hacer volar la comodidad, cargando revólveres para abrir los cráneos.
Vandalxs que no ignoran nada...

Muertxs que lo ignoran todo.

Sobre rutina, soledad y despecho

Ya no sentía la necesidad de mirarte,
ni siquiera un poco,
ni siquiera para recordar,
ni siquiera para odiarte,
ni para suspirar.

Mi cuerpo cansado,
solo esperaba abrazar el sillón o la cama,
ni para ti ni para nadie,
ni para el teléfono, ni para los niños,
la vida se me esfumaba (y tu también).

El control remoto mi mejor amante,
es solo cuestión de cambiar las pilas,
no habla ni pide amor,
no como tú
que te fuiste.

Verso violento

El verso no nace de la inspiración, 
sino de la conspiración,
el verso no se escribe,
se empuña,
el verso no se publica,
se dispara.

El lápiz enarbolado como revolver,
letras descargadas como balas,
la imaginación como pólvora.
Porque la poesía no solo trata de escribir,
sino que también de violentar.

Te invito

Te invito a pasear. Elige. En bicicleta, a pie, o pasándonos en las micros, por supuesto. Te invito a escucharme gritar solo para avergonzarte, solo para despertar por unos segundos las frías miradas de la gente, hagámoslas arder. Te invito a pasear por las enredaderas de nuestros cuerpos, te invito a enredar nuestros labios, en las sonrisas y aquellas caritas que ponemos, esas caritas que nos hacen colapsar. Te invito a colapsar. Te invito a colapsar, a desbordar aquellos límites que inútilmente ahogarnos, y que fluya de forma libre la espontaneidad.

Algo sobre sabores

Corrieron escandalosamente por esos senderos que les prohibieron.
Corrieron descalzos por  los rosales, sintiendo cada espina clavarse en sus pies, el dolor se propagaba sutilmente hasta sus corazónes, haciéndolo latir cada vez más rápido.
Se revolcaron en los rosales seducidos por el olor de las flores, seducidos por la sangre que se revelaba a su piel.
En aquel instante consiguieron abrir sus ojos, y entrar a un nuevo mundo de maravillas..
Pese a las heridas y el dolor, no se arrepintieron de nada, habían probado su propia sangre, se habían probado a si mismos, probaron el dulce sabor de la desobediencia.
Por shururu


Hace ya, miles de años, cuando el ser humano ya dejaba de vivir para comenzar a sobrevivir, cuando las bandas se transformaron en sociedades y las cavernas en las rucas que hoy son edificios, entonces existió un grupo de humanos que resistió al cambio. Advirtieron al resto lo que iba a suceder, pero a ellos les parecía fantástico y aún hoy en día se aferran a la civilización, obligándose a si mismos a creer que son felices. Tienen miedo.

Una noche, mientras todos descansaban, el fuego abrazó sus rucas. Era la banda, decidida a acabar con la semilla de la miseria. Todos se levantaron, la primera reacción: castigar a los culpables. La banda fue linchada y exiliada. No necesitaron hombres uniformados, los policías se gestaban en sus propias mentes.Horas más tarde, la unión que los hizo capaces de expulsar a la banda se deshacía, ahora peleaban por los objetos que no habían sucumbido en el incendio. Ya habían olvidado los tiempos en que todo era de todos. Así siguió creciendo la civilización, como la gran farsa de una alianza, llena de discursos que hablaban de cooperación del uno por el otro, pero con el empeño individual de aplastar al resto.


La banda, mientras tanto, planea venganza. A pesar de que ya es suficiente con la miseria en que vive la sociedad, la banda decidió destruir la civilización y en sus mentes no existe la palabra claudicar. Hoy viven en los bosques y se confunden entre los monos,son felices, son salvajes, pero no olvidan. Por las noches, vuelven a la ciudad, rompen lo que encuentren a su paso, pintan de color el asfalto con sus símbolos, hacen estallar las construcciones y amedrentan a quienes sostienen con esmero la farsa, la miseria, la civilización.

Para si mismos

Y las rejas son exigidas,
Los mercenarios son alabados,
Y el reo en el suelo,
Las manos en la cabeza y
¡Callao!
Que tu fuga es ilusión,
Y la resignación la mejor de las virtudes.

Licaones


Vamos enséñame los dientes,
Y desatemos a los licaones,
Que compartimos a las mismas presas.
Afila tus garras contra las piedras,
Que no sienten ni gritan,
Aprovecha que nadie te ve,
Aprovecha de ajustar cuentas.

Adelante, mi indómito amor,
Que aun quedan muchas cabezas en sus lugares,
Aun los caballos del frenesí están confinados,
Los peones están presos de los reyes,
Aun subsisten torres que tomar por asalto.

Atento hermano,
Las huellas no son invisibles
Y el sensual aroma de la rebeldía,
No solo seduce a los amantes,
Sino que también atrae a los tábanos del dolor.

Pero no te retrocedas,
Que nuestras pisadas son de fuego
E incendiaran todo
Lo que asfixie a nuestros corazones.


Una casita

Quiero tener una casita contigo, pero no una casa cualquiera: una casita en un árbol.
Un lugar sin techo, paredes ni piso, un lugar donde sentirnos libres (y los dos sabemos que la libertad no reconoce límites).

Un árbol donde nos acurruquemos entre rasguños y mordiscos a la luz de la luna.

Donde nuestros vecinos no se maquillen (ni a ellxs, ni a sus vidas), donde no se vistan de cínicos sino que con plumas.

Fuera de esta ciudad, sin autos, sin televisión, sin paranoia, sin tipos de terno, y quizas sin lo que hemos sido todo este tiempo.

Palabras en fuga

Dedicado a Gabriela Curilem, Compañera insurreccional, con la cual compartí en los últimos años, hoy Gabi se encuentra clandestina acusada de asociación ilícita terrorista, hecho enmarcado en el montaje “caso bombas”.


Hoy los rastros de tu rostro se me hacen lejanos
Al mismo tiempo que se tatúan en mi corazón,
El sonido de tus retos/carcajadas/burlas
Que compartimos se me hacen eco.
Pero prefiero que sea así.

Hoy los sabuesos se confunden con tu caótico aroma
De las trazas de tus movimientos.
Los cuervos cazadores se frustran sumidos
En la despreciable idea de confinar tu cuerpo
En los palacios del panoptismo.

Deseo que el color de tu piel se haga uno con la nieve,
Que el árbol que resiste al avance de la ciudad
Te brinde sombra para desvanecer tu silueta,
Y que el sonido del rodar de las hojas de otoño
Cubra el estruendo de tus risas.


Desgarra

Desgarra la tenue piel que envuelve tu caliente carne,
Libera tu hermosa esencia salvaje,
Desencadena al animal que es prisionero de la sociedad,
Acorrala en el último lugar de tu corazón,
Al humano que te enseño a caminar y a dominar,
Para darle muerte.

Gritemos por el momento en que el licaon probó la sangre,
Del cuello destrozado

Que la temida bestia desate su entelequia,
Delirio que asesino al amo,
Rechazo a dios,
Y negó la sangre del padre y la madre.

Que el ser que rechazo al árbol milenario,
E hizo de las ciudades una ideología,
Vea el último resplandor de su paranoica vida,
Donde su cuerpo haga el amor con la muerte
Y entre en comunión con la naturaleza,
Entre los insectos que quiso exterminar
Y la descomposición que quiso burlar.

No permitas que tu corazón firme el contrato socia

En una sociedad de contratos, el amor se vuelve uno, las personas se reducen a ser propiedad, el fetichismo publicidad, y la fidelidad una condición de compra.

Petitorio a la sin rostro

Mírame a los ojos niña y ardamos,
Quiero envolverme entre tus piernas,
Con el 
corazón agitado hablándote a susurros,
Con los labios secos exigiendo un poco de tu miel.

Déjame correr libre a través de tu cuerpo desnudo,
Provoquemos a 
Eros hasta que se ruborice,
Si mi amor entreguémonos a las 
indómitas garras del placer,
Hagamos florecer el silencio,
Invoquemos a la 
primavera en medio de la oscuridad

Respira


Vomito en sus pálidos rostros la palabra reciclada,

con el rostro oculto y la oscuridad como testigo,
sucummbiendo ante el placer del estallido,
negando las sombras de las estruturas asxfisiantes,
con el pecho agitado por una respiración salvaje.

Bajo el derecho


Tendré que cambiar mi rostro, Porque manifestara el rencor cada vez que me ordenas.

Tendré que devastar a martillazos mis manos,
Ya que son para crear, Y tú me ordenas fabricar en masa.

Me haré ciego.
¿Qué prodigio me ofrece observar una fabrica?

Amputare mi lengua.
La quemare.
Sus cenizas volaran.
Todo por dinero. Por morir en vida

Dejare de ser un quimérico animal.
Para convertirme en una engrasada maquina.
Mis pesadillas se tatuaran a fuego en mi piel,
(en lo que queda de ella).

Debo, negarme, callarme.

Bajo el derecho de morir de hambre.
Bajo el derecho de morir de aburrimiento.
Bajo el derecho de morir mirando al suelo.
Bajo el derecho de morir al cobijo de la rutina.
Bajo el derecho del trabajo.

Destrúyeme


Destrúyeme… No me ames,
Condéname al recuerdolvido,
Maldice los segundos que compartimos,
Destrúyeme no esperes de mi nada,
Que mañana al despertar faltare en tu cama.

Ardo!


Cada vez que te miro a los ojos,
Ardo, me consumo,
Ardo por incendiarme en
la barricada de tus labios.

Quiero afilar mi piel
Contra la tuya
Quiero transformar nuestros cuerpos
en una sola arma.

Quiero morder tu boca,
Tu cuello, tus orejas
Quiero arrancarte un pedazo
Para llevarte siempre conmigo.

Deseo abrazarte por las noches cómplices
En medio del caos,
Y por la mañana admirar
junto a ti las llamas de los palacios.

Nosotros

El mundo se derrumba a pedazos,
¿Y tu no eres participe de este carnaval?
Hoy es el momento del debacle de la historia,
Ahora es el instante para desatar la Folie a Trois,
El delirio no esta cautivo en las cabezas,
Hoy se expande arrasando con las metrópolis,
Como la peste negra,
Susurrando los cánticos de guerra
De los aborígenes masacrados.

Nosotros edificamos al mundo,
Construimos las cárceles que nos encerraron,
Las iglesias que nos engañaron,
Los cuarteles que nos torturaron,
Los hospitales que nos enfermaron con la gripe
De la negación de la vida,
Nosotros llevamos la luz al mundo,
Y con aquel fuego llevaremos al mundo a cenizas.

Arrancar el corazón al Leviatán del orden
Devorarlo sin mediadores ni miedos.

Invitación al frenesí




Te instigo a formar parte de la orgia de los deseos,
Deja que los instintos florezcan en tu piel.
Una orgia para morder la boca de la muerte,
Penetrar al frenesí del ocaso de las estructuras
Que nublan las estrellas,
Y en medio de la cómplices noche,
Eyacular en los pechos de nuestras amantes
Desheredadas,
Aquellas que no esperan más que el orgasmo de la revuelta.



Rastros



Estoy harto, harto de los gigantes grises, harto del asfalto que ahoga al suelo. Harto de las murallas que no saben gritar (o simplemente no quieren al parecer). Estoy harto de los muertos de hambre que caminan mirándose los pies.

Mientras recorro las tristes calles de esta urbe de luces hipócritas, al acecho del cemento y cada bastión de la histeria, conspiro junto a la espontaneidad y la imaginación para ultrajar la monotonía de los tranquilos y decentes ciudadanos.

Acechando a lo gris en cada pisada. Tomo por asalto una muralla, spray en mano, vomito mis ideas para volver a abrazar la oscuridad.

Violo la muralla graffo en mano, “presxs a la kalle”, un nuevo tatuaje en esta ciudad que sonrojara a la gente de bien, que enfurecerá al policía que cada uno de nosotr@s lleva dentro de sí, que alegrara al preso de esta sociedad (aquel que se encuentra en aquellos centros de exterminio que llaman cárceles, como también el que se encuentra patéticamente apresado por obligaciones).

Corro con el viento golpeando mi cara, sintiéndome vivo, sintiendo que los ojos de carne podrida y los de cristal me buscan, pero solo encuentran los vagos rastros de la pintura que ahora arde.

¿Qué más esperabas?




La puerta voló en pedazos hasta el lujoso comedor.
Entraron con violencia, gritando, puteando y rompiendo con todo a su paso.
¿Qué más esperabas?
¿Cuánto tiempo hablaste acerca de lxs muertxs de hambre?
Con el estomago lleno.
¿Cuánto tiempo hablaste de participación ciudadana?
A puertas cerradas.
Hablabas de igualdad encerradx en tu palacio.
¿Qué más esperabas?
Debíamos tocar a tu puerta, mirarnos los pies y pedir permiso para entrar (ni hablar de pedir un pedazo de pan) ¿cierto?
Solo para recibir un no como respuesta.
¿Qué más esperabas?
Si la sangre en nuestras bocas, se convertía en costras.
Buscas respuestas en tu moral, podrida, muerta.
Tu moral ciega sorda y muda.
Si al perro cuando lo patean, muestra los dientes y muerde.
¿Nos crucificabas bajo el nombre de lumpen, vandalxs, delincuentes?
Bien eso somos y quedo demostrado.

Perderme


Recorro las sabanas  que compartimos
en busca de tu olor,
en busca de tu cuello,
(siempre buen lugar para clavar mi colmillos)
de tu boca,
de tus risas
(que puede sentir aunque la luz este apagada),
Amenazo  de muerte al reloj
(carcelero de los momentos), 
 para que corra cada vez más rápido,
y no esperar  mas por el momento
de perderme en el café oscuro
de tus grandes ojos.

Animales asustados



Las personas no son más que animales asustadxs.
Se disfrazan, se viste, maquillan, mienten y sonríen.
Bestias asustadas.
Básicamente eso.
Imagina lo siguiente:
Un perro asustado, arrinconando por los piedrazos lanzados por una multitud de niñxs, que ríen mientras el animal danza por el dolor.
La bestia puede arrinconarse cada vez más, aullar cada vez más fuerte, para al fin escapar de la tortura sin rumbo fijo.
En cambio el perro puede tragarse el miedo, amar al miedo, hacerse su amante, su cómplice.
Mostrar los colmillos tal puñales, ladrar y lanzarse al salvaje contra sus agresores.
Entre estxs últimxs espero encontrarme

El silencio más triste


 


Si te pido que te calles,
que guardes un breve silencio,
que tus palabras se escondan
en un conventillo sin número,
tal como un fugitivo de la policía,
no es porque me desagrade tu voz
(por lo menos hoy no),         
sino por el irreductible momento
de oir los gritos en columna
de la última bandada de pájaros salvajes.

Mocos, mi padre y mi primer corazón roto.


Con los ojos brillosos, y una voz que se troncaba cada vez que intentaba vomitar una palabra, le pedí un consejo a quien creía que sabia de estas cosas, más que nada el ya llevaba más de cuarenta años en este infierno que llaman mundo (y que lxs más cinicxs llaman “hogar”).

Mi padre solo me dijo (ni siquiera mirándome a los ojos):
-Sácate esos mocos weón, que los hombres no lloran, no seaí mariconcito.
Aun lo recuerdo.
Fueron las únicas palabras de “apoyo” frente a mi primer corazón roto.

 

(V)erano


Traeremos de vuelta al peor de los veranos,
reavivaremos la época de incendios, 
de incendios intencionales, 
verano de acciones demenciales, 
que arda el sol como siempre,
y que ardan las casas de gobierno como nunca antes. 
Con pirotecnia recibiremos a en nuestro baile de máscaras, 
a cada custodio del orden carcelero, 
que intente sofocar nuestras hogueras.

Demósle alas a las serpientes


Las calles donde crecí se volvieron grises, monótonas, se mueren de a poquito. Ya no tiene ningún sentido caminar por ellas, hay que romper las calles, contradecir su sentido, hacer de la serpiente de asfalto, una viva, una de carne. Hay que dar vuelta el sentido de las calles, hacia otro mundo.

Escupir el  nuestro libido, sobre la moral y las buenas costumbres. Hagamos de las calles enormes burdeles donde la única moneda de cambio, sea el placer.

l'ultimo assalto sulla memoria


¿ Si rasguñamos las paredes por ultima vez?
Convirtamos las estadísticas en cadáveres,
démosle nombres a los cadáveres y serán muertos,
los muertos se pudren hasta ser memoria,
y armados de recuerdos robados,
prepararemos el último asalto al cielo
Y ajustaremos cuentas con Dios.

cuervos





La democracia ha hecho de los cuervos simples aves de corral, aves torpes acostumbradas a comer de la mano de su dueño. Aves de corral que ya no visten de negro, pájaros adormecidos que olvidaron como sacarles los ojos a todo quien pretenda encerrarlos en (j)aulas.


No hay nada mas penoso que dormir por las noches tranquilo.




La objetividad es un cuento que te leen a la hora de acostarte, para que duermas tranquilo, luego de tragar las mentiras que leíste en el diario a la hora del desayuno y que viste en el  noticiero justo un poco después de apagar el televisor.

Viral



El odio muto en una enfermedad,
la revuelta se volvió viral,
se propago de boca en boca, 
de beso a beso
de cama en cama,
de calle en calle
Contagiando  a la civilización,
pudriendo el cuerpo del Leviatán del orden,
contagiando con una gripe jamás antes conocida,
ignorada por quienes escriben la historia a punta de espada.
Solo viva por las noches negras en los sueños de quienes
desean vivir con la liberación a flor de piel,
mismo sueño que se viste de pesadilla,
para todo quien ame las cadenas y 
una vida sin novedad alguna.

Experimentaron con nosotros... Y fallaron (acerca de ese laboratorio que es la infancia).



Cada día me convenzo más que nuestra infancia, es un periodo de vida en laboratorio, en realidad para ser mas exacto se asemeja a un simple experimento.
Nuestros padres juegan el papel de científicos, mientras que nosotros somos solo los tubos de ensayo.

Nosotros los simples tubos de ensayo estamos vacíos, no tenemos nada, por lo tanto debemos ser llenados. En cambio nuestros padres los científicos, ellos rebosan de sabidurías y la tan anhelada experiencia.

Los científicos en sus trabajos siempre intentan canalizar sus sueños, en especial los frustrados (que vale decir que son la mayoría), invaden los tubos de ensayos de cosas que ellos estiman pertinentes, de químicos que le puedan brindar resultados satisfactorios.

Los padres realizan el mismo trabajo, toman a los que consideran sus hijos, y le llenan la cabeza de ideas, de formas de vivir, de sentir que ellos estiman pertinentes, de estudios, solo para relejar sus sueños frustrados reflejarse en sus hijos. Solo ego, somos fruto del ego, de un ego planificado.

Los niños al igual que los tubos de ensayo no tienen voz, o al parecer nadie los escucha.

Si el experimento sale de la forma esperada, será presentado a más iluminados científicos y será alabado. Al igual que los hijos, con una profesión serán el orgullo de la familia. Pese a esto algunos experimento fallan, y que se hace con los experimentos fallidos, se marcan como erróneos, cosas que no pueden volver a suceder y por supuesto se eliminan.

La nueva era

La edad multimedia acabo,
Solo para reclamarnos y escupirnos,
Para reclamarnos que nunca existió historia,
Que lo que susurran los libros,
Nunca paso.

Los que escribieron la historia,
no fueron los vencedores.
Los que tomaron los lápices fueron los resignados.

Y el lema de nuestra época
“la boca bien cerrada y las piernas bien abiertas”
Para recordarnos lo que somos,
Un puñado de animales sin sueños,
Corazones que ya no palpitan,
Pero ahogados en su propia avaricia.
Niños embobados con el juguete que no pueden comprar.
Niños que maduraron….
Que solo piensan en comprar.

La carencia.


Los uniformes son en realidad bastante cómodos, carecen de todo instinto por lo tanto de toda cualidad que los haga reaccionar de forma impredecible (la mejor correa es un reglamento).

Quienes los portan no tienen ojos, salvo para perseguir, y su corazón se arranca de raíz para que cada tarea se cumpla sin duda ni cuestionar.

Solo tienen oídos, para percibir órdenes y lo que los hace tan atractivos es que se adaptan a cualquier cuerpo que haya perdido su voluntad.

Sudaca Fuck Off


Afuera, la lluvia no daba tregua, mientras nosotr@s compartíamos una agradable tertulia, aquellas con manteles con flores y un vinito en caja, de esos que venden en las botillerías que siempre se encuentran a la vuelta de la esquina.
Mientras avanzaba la noche, el vino aflojaba nuestras bocas cada vez más. Las alusiones a chistes sexuales soltaban las más estrondosas carcajadas que habíamos escuchado en bastante tiempo.
En un ataque de sinceridad, te confesé que me sentía orgulloso de ser sudamericano (de esos morenos y bajitos),en cosa de instantes tu rostro cambio, una fría mirada de desconfianza se apodero de aquella que me ofrecía la mas sofocada amistad, tu frente empezó a transpirar, de inmediato escondiste el dinero (aquellos papelitos de colores que cambias por cosas), guardaste las joyas (esas que niñ@s african@s extraen de oscuras minas), y me pediste que te acompañara a la salida.

(Papel)


 

Existe gente de papel con vidas de papel,
con una familia de papel,
viven en casas de papel.
Que sostienen con un trabajo de papel,
amparado en un sistema de papel,
adornado con banderas de papel.

Rezan a dioses de papel,
 en templos de papel junto a pastores de papel.
Comen comida de papel.
Expresan lágrimas y sonrisas de papel.
Lo bueno del papel es que es inflamable.

En medio de papeles


Te conocí vagando por las calles de la ciudad de papel, tirada en el piso habías sido culpada, manoseada. Te vi y no eras la misma con la que soñaba, pero en mi cabeza aun insistían ideas sediciosas que me excitaban a amarte.
Cuantos te han invocado para llevarte aun altar para luego en medio de los ídolos cegados violarte. Cuantos te habían seducidos con amores, que siempre terminaban en golpes y engaños.
Has sido el amor esquivo de revolucionari@s y la esclava puta de dictadores.
Tu rostro se volvió mi placebo en medio de una vida de serias miserias.
Tantos de tus hij@s han sido abortados. Cuant@s nos cobijamos en medio de tu pecho sangrante. Cuant@s hemos llorado entre los surcos de las llagas de tus heridas.
Con nuestras lágrimas damos vida a tu jardín, lugar indomable y salvaje donde germina la flor de la
anarquía.

Fuego a los engranajes


¿No sientes los ruidos?
¿Son los gritos o el girar de los engranajes?
¿O ambos?
Cruje la maquina.
Cruje tu vida.
Niega, respira, imagina
Fuego a la maquina.

Por la pincoya

Dedicado a Claudia Lopez, joven anarquista asesinada por los pacos, en la poblacion "La Pincoya", el dia 11 de septiembre de 1998, en una protesta por un nuevo aniversario del golpe militar.


Caminaba por aquellas calles 
que me gritaban que te habían divisado,

una esquina me canto sobre tu muerte,
me canto que tu danza fue clausurada,
a balazos por la espalda,
la Pincoya la testigo del nacer de una nueva lagrima,
lagrima que se hizo poesía,
poesía que no pudieron asesinar las balas del poder,
en la oscuridad de un once de septiembre
bailaste una vez mas fecundando los óvulos subversivos 
que prometían un futuro sin autoridad.


No te quiero en un mural,
No te quiero en un panfleto ni en un poema,
menos en una canción que nadie escuchara,
te quiero en el fuego de una barricada,
hay espero encontrarte riendo y bailando,
aunque no te vi nunca,
te quiero conmigo.

Manifiesto de una tragicomedia


Vertiste oro derretido sobre mis ojos para no ver la miseria, cosiste mi boca con hilos de plata para callarme, destruiste mis oídos con bombas de apatía para que no escuche los gritos, me encadenaste con moral y leyes impuestas. 

Pero aun así aquí estoy, con mi corazón y mente libres. Desencadene mis manos para crear, recojo los pedazos de mis oídos para oír los susurros que brotan del suelo y entre la maleza, desato mi boca, grito una y mil veces, ya no necesito mis ojos, tengo los de mis hermanxs. Nos levantamos, grito en llamas, tiño mi bandera de negro en señal de luto por el encarcelamiento de la libertad. 

Mi corazón se vuelve una bomba, mis venas sangran pólvora, mi mente apunta y estalla en rabia, odio y amor. Estallo una y mil veces, puedo morir y se que no es en vano ya que mi sangre regara la tierra quemada que fecundara las semillas de la libertad.

Esta noche NO


El cielo incendiado nuevamente nos daba la bienvenida,
los sueños no se apagarían estas noche,
esta noche no.
Esta noche es tuya y mía,

los árboles los mudos testigos de nuestra venganza,
la oscuridad la aliada frente a los engranajes que trataban de apresarnos,
pero esta noche no.
Esta noche es tuya y mía,
Gritamos en cada muralla,
el color se transformo en el vestigio absurdo de los cadáveres de nuestros sueños.
La monotonía de un espacio incendiada por el vandalismo sin sentido.
Los ojos de cristal se enceguecieron justo en el momento que quemamos nuestras alas.