Nuestros cuerpos se entrecruzan, mientras que en mi mente solo circulan las ganas salvajes de beber la miel de tu sexo, nuestras pieles se rozan cada vez mas rápido, casi se forman uno solo al igual que nuestros deseos. Quiero tocarte, tomarte, besarte devorarte. Ya siento la ardiente subversión de tus caderas, quiero sumergirme entre tus piernas en busca de la utopía que desde niño me prohibieron.
Sin obligaciones ni temores morales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario