
Las personas no son más que animales asustadxs.
Se disfrazan, se viste, maquillan, mienten y sonríen.
Bestias asustadas.
Básicamente eso.
Imagina lo siguiente:
Un perro asustado, arrinconando por los piedrazos lanzados por una multitud de niñxs, que ríen mientras el animal danza por el dolor.
La bestia puede arrinconarse cada vez más, aullar cada vez más fuerte, para al fin escapar de la tortura sin rumbo fijo.
En cambio el perro puede tragarse el miedo, amar al miedo, hacerse su amante, su cómplice.
Mostrar los colmillos tal puñales, ladrar y lanzarse al salvaje contra sus agresores.
Entre estxs últimxs espero encontrarme
No hay comentarios:
Publicar un comentario