Napoleónidemicamentemuerto
Las tormentas en mi cabeza no daban tregua, revólveres y mariposas invadían mi mente, mariposas que disparan y revólveres que revolotean. Revisaba los armarios en busca de los monstruos que de niño me visitaban, sin embargo solo encontraba letreros que decían “ya vuelvo”. Recorría las calles con mi bicicleta amarilla de ruedas desinflada, cuando caí a los pies de un niño que jugaba con tierra.
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